
Son muchos patrones expertos los que navegan con amigos o familiares sin conocimientos básicos para controlar la embarcación, sin darse cuenta del riesgo que esto representa.
La imagen bucólica de un velero surcando el mar plácidamente puede truncarse dramáticamente si el patrón del mismo cae al agua. Este incidente, posible en cualquier momento, puede conducir a muertes y accidentes graves si ninguno de los tripulantes es capaz de gestionar la situación.
Contra lo que opinan muchos, navegar implica un deporte de riesgo importante, muchas veces ignorado por patrones y más, por los tripulantes que, como invitados disfrutan de la travesía.
En tierra, si sufres una caída, ya sea desde un vehículo o efectuando tu deporte habitual (escalada, gimnasia, senderismo, etc.), y más si estás acompañado, y si la caída en si misma no produce un desenlace fatal, hay altas probabilidades de qué, al solicitar ayuda, ésta pueda llegar a tiempo para solucionar el problema. No así en el mar, donde esa caída del patrón, deja sin control la embarcación y deja al caído a merced de las olas, el viento y, a veces muchas millas de distancia de tierra firme y, a los tripulantes inexpertos, a un destino incierto, sin rumbo definido, ni capacidad de gestionar el problema ¿Dónde terminarán? Para ponerlo más grave, en España, muchos de los patrones no llevan puesto un chaleco salvavidas, a menos que un MUY mal tiempo les obligue a ello, y menos todavía, incluyen una línea de vida y un arnés conectado a ella, por lo cual, esa posibilidad se erige en un riesgo grave que deberíamos evitar.
Claramente, lo ideal, es contar con alguien de la tripulación que tenga unos conocimientos mínimos que hagan posible la recuperación de patrón y, si esto no fuera posible (tempestad, fuerza de viento, olas, etc.), el envío de una señal de aviso, mientras toman el control de la embarcación, ya sea para estar cerca del naufrago o volver a puerto seguro.
Veamos pues los pasos que podrían ayudarnos a reducir los riesgos en una caída desafortunada, en el caso de no contar con tripulantes cualificados para solventar el problema.
PREVENCIÓN
Este sería el primer paso IMPRESCINDIBLE.
Elegir a algunos de los más capaces para formarles en los elementos críticos:
- ¿Dónde están los chalecos salvavidas?
- ¿Dónde los indicadores de DITRESS?
- ¿Cómo se usan los dispositivos, si los hay, para apoyo a la persona caída (boya oceánica, activación de radiobaliza, aro salvavidas, Ditress etc.)?
- ¿Cómo tomar nota del punto de caída (coordenadas)? ¿Y cómo usar la radio para comunicarlos en caso necesario (Además de cualquier otro sistema de comunicación: In reach, teléfono si hay cobertura, etc. y, donde llamar)? (Mi consejo es tener esto documentado y visible en la mesa de cartas)
- ¿Cómo identificar el rumbo a un destino determinado?
- ¿Puesta en marcha de motor? ¿Bajar las velas y también orientarlas?
Explicar y practicar estos puntos antes de la salida, no solo ayudará a transmitir la importancia de cada uno de ellos, también puede ser que salve alguna vida si sucede un accidente. (Aún sin la caída al agua del patrón, una indisposición inmediata del mismo, puede llevarnos también a una situación de crisis)
Y, además, puede ayudar mucho practicar una maniobra básica, sencilla y que puede resultar muy útil en el caso de caída del barco, ya sea del patrón o uno de los tripulantes, se trata de dejar el barco «al pairo» (a la capa), es decir, detenerlo usando las velas. Esta maniobra detendrá el barco cerca de la persona caída, permitiéndole acercarse nadando si es que no ha sufrido algún golpe que se lo impida. Si son más tripulantes, incluso alguno de ellos, suficientemente amarrado desde el barco, podría acercarse para ayudarle.
Es también muy práctico asignar roles: ¿Quién no debe perder al naufrago de vista? ¿Quién debe dedicarse al DITRESS y la llamada al canal 16? ¿Quién toma la posición de caida? ¿Quién lanza salvavidas y cuál? ¿Quién toma el control del barco?
Practicar esta maniobra en los primeros momentos de navegación, puede ser divertido, a la vez que dar confianza a la tripulación y, en caso de caída, apoyar a la solución.

Esta maniobra, sirve también para capear un temporal, o bien para detener el barco por un rato mientras efectuamos alguna reparación, cocinamos, ponemos algún rizo en la mayor o simplemente necesitamos un momento de calma.
Una vez que los “entrenados” conocen estos aspectos básicos, no estará de más practicarlos en varias situaciones para que se familiaricen con ello. Además de imprimir al viaje un interés adicional, todos ellos agradecerán estos conocimientos ya que volverán a tierra con la experiencia realizada….y si hay una emergencia, ayudará a gestionarla de forma más apropiada.
Nunca subestimes los riegos, mucho menos en el mar, eso solo puede llevarnos al desastre. Nuestra pasión por el mar nos brinda momentos increíbles, hagámoslos reduciendo el riesgo al máximo.
Buenos vientos a todos.
Maniobra de hombre al agua de un velero.
PASOS CRITICOS en caso de caída al agua del patrón (Si cae un tripulante, el patrón decidirá en función de la situación)
1 Tomar posición (MOB)
2 Lanzar salvavidas
3 Ponerse al pairo
4 DITRESS, si es necesario cancelarlo es mejor que no haberlo activado
5 Alternativas:
- Ayuda desde barco
- Poner motor
- Bajar velas
- Dirigirse al naufrago si está muy lejos (Nunca dejar el barco sin nadie que lo controle)
- Si hay problemas usar canal 16 para indicar situación (estado de la persona que se cayó y dónde, como iba vestido, colores, como es el tiempo en el lugar de la caída, como está el resto de la tripulación, necesidades inmediatas.
