
Algunas veces, aquellos que son más osados, buscan formas de navegación nuevas (sin combustibles fósiles, por ejemplo), o quizás vuelven a los sistemas más “auténticos” para emprender aventuras oceánicas (sextante, orientación astronómica, etc.).
La verdad es que siempre será útil poder prescindir de los medios actuales de navegación, por si todo se tuerce y nos quedamos sin motor o energía en el barco, pero navegar sin electrónica o sin medios de propulsión siempre será un riesgo que, en nuestros días, debería ser realmente la alternativa a hacerlo con buena instrumentación y cobertura satelital (SOS, Previsión Meteo, Localización exacta), es decir, llevamos la tecnología con nosotros y, si queréis, procedemos como si no estuviera. Me parece más sensato esta opción en nuestros tiempos.
El Océano y el clima tiene siempre sus propias reglas, navegar nunca está exento de riesgos, en realidad, lejos de los que algunos pueden creer, que la navegación es un viaje placentero y suave sobre suaves olas, es en realidad uno de los deportes de más riesgo cuando estamos fuera de cobertura, ya sean telefónica o del canal 16. No hay ayuda cercana, ni mecánica, ni sanitaria. A veces las averías y accidentes son inesperados y no siempre reparables y estaremos solos en medio de la nada hasta poder acercarnos a un lugar seguro. Disponer de un sistema satelital (teléfono, InReach) o un sistema de radio de largo alcance, puede ser la solución, incluso cosas más sencillas como una placa solar para cargar nuestro móvil, teléfono satelital y poder usar cartas como Navionics, puede ser la tabla de salvación.
Ser un aventurero muerto es mucho menos atractivo que poder contarlo a la vuelta de esa aventura que se torció pese a nuestros esfuerzos por evitarlo.
Aun así, seguimos viendo accidentes que nos dueles, de la mano de audaces que siempre prueban nuevas opciones, como en este caso esta pareja de expertos navegantes que aparecieron en su balsa salvavidas tras perder la vida.
